Cambia la dirección principal de tu casa
Verifica primero la nueva dirección, después hazla principal y decide si la antigua redirige o se desconecta.
Conecta y verifica la nueva dirección antes de convertirla en principal. Ábrela directamente y confirma que muestra la casa correcta mediante HTTPS. Mantén la dirección anterior funcionando durante la comprobación; cambiar la dirección visible no configura el DNS.
En los ajustes de direcciones de la casa, elige la dirección verificada como principal. Revisa qué ocurrirá con la anterior: conservarla como redirección y desconectarla son acciones diferentes. Autoriza únicamente el comportamiento que deseas y comprueba el resultado.
Prueba la dirección nueva, la antigua y algún enlace que ya hubieras compartido. Comprueba que las redirecciones no formen un bucle ni lleven a otra casa. Actualiza tus perfiles, firma de correo y enlaces de campañas que controles. Los buscadores y enlaces externos pueden seguir mostrando la dirección anterior.
Si falla la nueva dirección, vuelve a una dirección verificada que funcione mientras investigas. No borres los registros DNS anteriores hasta confirmar la nueva ruta y la recuperación. El registro y la renovación del dominio siguen siendo responsabilidades independientes, aunque solo redirija.